martes, 26 de junio de 2012

Ei, tu. Sí,sí, tu, la chica de ahí en frente, levanta la cabeza, sécate las lágrimas ¿acaso no ves lo guapa que estas cuando sonríes?  Si, hazme caso, ¿de veras no ves que eres preciosa? ¿No te das cuenta de lo que vale tu sonrisa? Quítate ese maquillaje de la cara,  ¿no ves que siendo tu eres mil veces mejor? Dime, ¿es él el que te ha hecho cambiar? ¿Que haces todavía  detrás suyo? ¿No ves que si te ha hecho esto no te merece? ¿No te das cuenta de que si no te hace feliz, esta muy por debajo de ti? Explícame  que es lo que  haces, no seas estúpida, ¿no ves que no hay nada mas bonito que verte feliz? ¿no te das cuenta de que no hay persona mas bonita que aquella que es feliz? ¿Me explicas que haces  arrastrándote  cuando en realidad se tendrían que arrastrar por ti? Anda princesa, recoge  tu corona, levántate del suelo, sonríe, se feliz.
Y díme, ¿no está mas guapo esta noche? ¿no es  mas irresistible aún cuando  te mira? ¿no hace la luz de la luna mas bonito su cuerpo? Si, mírale, con mas detenimiento, mas aún de lo que lo haces ahora,  ¿no te dan ganas de  comerle a besos cuando te sonríe? ¿no le notas un brillo especial en  los ojos? ¿no  parece mas feliz ahora? O  tal vez... tal vez eres tu, que ¿le echabas de  menos? ¿querías volver a pasar una noche con él? ¿o igual era la primera noche, la que tanto estabas esperando? Díme,¿no te quedarías para siempre en ese momento? Niégame, niégame que no te lanzarías a el en cuanto se apoya  en la  barandilla del balcón, dime  que no  te ríes  cuando te mira, dime que no te entra un escalofrío cuando  se acerca. Si, tu, valiente, dime que no  le cogerías y no le dejarías marchar, se tu, valiente  de negarme lo evidente. Niegame, que esta noche, no le quieres  mas que todas las demás.

jueves, 14 de junio de 2012

8.

Nos pasamos la vida leyendo cuentos de princesas, viendo  peliculas en las que, despues de llorar, siempre hay un final feliz que lo arregla todo para  siempre. Nos pasamos la vida escuchando historias en las que un hombre quiere tanto a "su princesa" que da absolutamente todo por hacerla feliz; Historias de hace siglos, historias de niños, historias de Disney. Desde los 3 hasta los 11 años o incluso mas. Historias bonitas, de las de finales de envidiar, de las que provocan sonrisas. Pero ninguna triste, ninguna en la que el final sea trágico(por lo menos en esos 9 años).  Se pasan nuestra infancia enseñandonos todo lo agradable, enseñandonos lo bonito de amar; pero sin embargo, nadie nos prepara para dar la cara cuando todo se derrumba; nadie nos explica de antemano los golpes que da la vida ni la fuerza con la que impactan; nadie nos dice, cuando todavía estamos a tiempo, que cuando  salgamos fuera del mundo de los cuentos de princesas, hemos de aprender a levantarnos. Nadie nos dice, tengamos la edad que tengamos, cual es el truco de tener siempre la fuerza de levantarse nada mas caer, por eso nos pasamos la vida intentando saberlo.
Todo el mundo explica lo bonito que es estar con alguien; pero sin embargo, nadie nunca nos ha dicho el dolor que hay de por medio, nadie nos ha explicado que hay que hacer para arreglarlo, cuando todo esta perdido.
Pero, no importa,; me quedaré con lo bonito; Valió  la pena haberlo intentado.

martes, 5 de junio de 2012

He de asumir, que ya, del todo, te perdí.

Supongo que el estar tan enganchada a alguien, no es bueno. No hablaré de imposibles; hace tiempo que deje de creer en ellos. Pero  supongo que es bueno asumir las derrotas, sobre todo las que has perdido cuando tu rival, eras tu mismo. Y toca aceptar, aceptar cosas que no habrías  hecho si fueses tu, si estuvieses totalmente cuerdo y supieses por donde ibas.  Supongo que mi problema, es que, desde que estoy contigo, mi cabeza va tres pasos por delante  de mi, y eso me lleva a hacer cosas que,  en realidad,  no quiero. Tiene gracia que me atreva a hablar a los demas de olvidarte; de que no me  importas, cuando, en realidad, se me cae el mundo encima contigo cerca.  No es bueno lamentarse; creeme que no lo haré. Intentaré asumir, de una vez por todas, que esta vez, si, te he perdido, y la única culpable he sido yo.
Pero hasta que lo haga... me queda esperar, tener la esperanza, de que algun dia, aunque sea lejano,  tenga la suerte,  la increible  suerte, de volver a escuchar esas dos palabras que tanto me gustaba oírte decir.