Quererte, quererte, casi, o incluso hasta explotar, y es que realmente no se hacer otra cosa mas que eso. Y siento decirte que a partir de ahora me costará aprender a hacer otra cosa, pues se había convertido en mi modo de vida. Y supongo que me gusta explotar, acabar con todo, y que hacerme daño también lo tengo entre la lista de cosas rutinarias que me debe encantar hacer.
Sinceramente, empiezo a pensar que tengo un alto complejo de masoquista.
·····························································································
Desde aquí, y hasta donde tu no puedas llegar a oírlo te digo,
que he cometido el mayor error de toda mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario